Colegio de San Ildefonso

Levantamiento Zapatista 1 enero 1994

Hoy decimos ¡Basta!

  • Leyendo la Declaración de la Selva, José Angel Rodríguez, 1994

Al pueblo de México:

Hermanos mexicanos:

Somos producto de 500 años de luchas: primero contra la esclavitud, en la guerra de Independencia contra España encabezada por los insurgentes, después por evitar ser absorbidos por el expansionismo norteamericano, luego por promulgar nuestra Constitución y expulsar al Imperio Francés de nuestro suelo, después la dictadura porfirista nos negó la aplicación justa de leyes de Reforma y el pueblo se rebeló formando sus propios líderes, surgieron Villa y Zapata, hombres pobres como nosotros a los que se nos ha negado la preparación más elemental para así poder utilizarnos como carne de cañón y saquear las riquezas de nuestra patria sin importarles que estemos muriendo de hambre y enfermedades curables, sin importarles que no tengamos nada, absolutamente nada, ni un techo digno, ni tierra, ni trabajo, ni salud, ni alimentación, ni educación, sin tener derecho a elegir libre y democráticamente a nuestras autoridades, sin independencia de los extranjeros, sin paz ni justicia para nosotros y nuestros hijos.

Pero nosotros HOY DECIMOS ¡BASTA!

Comandancia general del EZLN, “Primera declaración de la Selva Lacandona”, 1 de enero de 1994 [fragmento]

 

Toma de San Cristóbal

  • Comandancia EZLN, Fabián Ontiberos, 1994

¿De qué tenemos que pedir perdón? ¿De qué nos van a perdonar? ¿De no morirnos de hambre? ¿De no callarnos en nuestra miseria? ¿De no haber aceptado humildemente la gigantesca carga histórica de desprecio y abandono? ¿De habernos levantado en armas cuando encontramos todos los otros caminos cerrados? ¿De no habernos atenido al Código Penal de Chiapas, el más absurdo y represivo del que se tenga memoria? ¿De haber demostrado al resto del país y al mundo entero que la dignidad humana vive aún y está en sus habitantes más empobrecidos? ¿De habernos preparado bien y a conciencia antes de iniciar? ¿De haber llevado fusiles al combate, en lugar de arcos y flechas? ¿De haber aprendido a pelear antes de hacerlo? ¿De ser mexicanos todos? ¿De ser mayoritariamente indígenas? ¿De llamar al pueblo mexicano todo a luchar de todas las formas posibles, por lo que les pertenece? ¿De luchar por libertad, democracia y justicia? ¿De no seguir los patrones de las guerrillas anteriores? ¿De no rendirnos? ¿De no vendernos? ¿De no traicionarnos?

¿Quién tiene que pedir perdón y quién puede otorgarlo?


Subcomandante Insurgente Marcos, “¿De qué nos van a perdonar?”, 18 de enero de 1994

 

    1. Comandanta Ramona, Fabian Ontiberos, 1996

       

      Votamos que se iba a empezar la guerra. Luego empezamos a preparar las tácticas. Yo tenía que ir al frente primero, antes que mis compañeros, porque yo soy el mando y tengo que dar el ejemplo.

      Yo mando una unidad grande, donde entran muchos, muchos milicianos, entre mil o más de mil. Dentro de esa unidad grande estamos divididos en unidades pequeñas, y cada una tiene su mando también. A cada mando se le instruye, se le dice cómo va a atacar y todo eso, y cada quien sabe lo que tiene que hacer. Al tomar San Cristóbal a unos les tocó poner los retenes, poner las emboscadas, reforzar las entradas y salidas. Cada unidad cumplió una misión. A otros les tocó entrar en la presidencia.


      Mayor insurgenta Ana María, encargada de dirigir la toma del palacio municipal San Cristóbal de las Casas. Palabras tomadas del libro Compañeras: historias de las mujeres zapatistas de Hilary Klein, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Tinta Limón, Red de Solidaridad con Chiapas, El Colectivo, 2019.

 

Antecedentes
Militarización y resistencia
Nuevos conflictos