La obra de Goring es profundamente honesta e íntima. Traza la crudeza de la política de austeridad del Reino Unido durante las últimas cuatro décadas: desde los recortes en el gasto público, la privatización masiva y el aumento a los impuestos de la era de Margaret Thatcher, hasta políticas más recientes de gobiernos conservadores que han incluido recortes en apoyos sociales y reducción de servicios públicos.
Goring presenta de manera contundente los efectos de la pobreza y el abandono a través del arte.
En los mundos construidos por la artista no existe la noción de tiempo, sus reflexiones sobre la violencia sistémica, la falta de acceso a tratamientos asequibles y las crisis del costo de vida muestran el ciclo interminable de desesperación y lucha que generan la austeridad y la negligencia. Como lo explica Goring, su práctica artística ha estado “marcada por condiciones de vivienda limitantes, falta de recursos y soporte terapéutico insuficiente”.
I smell stupid, 2019
Tinta negra sobre papel
Fundación Amparo y Manuel
El desamor del amor / Unloving Love
